Su álbum “Filho de Índio” es la história musicada de un viaje por la geografía física y la interior. Después de su anterior disco “Casa nova”, en el que reunía sus canciones más ligadas a la música popular brasileira (MPB), Pitera ofrece sus canciones más “vividas” y personales, con textos que recogen su experiencia como inmigrante.
La música ahora más mestiza, no olvida sus raíces brasileñas más profundas, incluso más allá de los universalizados samba y bossa.
El disco ha contado con la complicidad de músicos españoles y brasileños, entre ellos, el percusionista Paulinho da Bahia, con quien toca habitualmente, el guitarrista Danilo Pinheiro, en este caso con el cavaquinho, Edith Maretski, violinista de la orquesta del Liceu que participa, no sólo con su instrumento a “Cisne Solitário”, sino también con su dulce voz en “Ainda”.
También participan los excelentes músicos Emiliano Castro con el violão 7 cordas y Liba Villavecchia con el saxo soprano.
La producción ha estado a cargo de Bernat Romaní y Mauricio Villavecchia, que se han sumado tocando la guitarra y los teclados respectivamente.
